Una visera de parabrisas con una estética brutal inspirada en el arte tradicional japonés. El diseño combina máscaras demoníacas, flores y un tigre imponente en una composición llena de energía que recuerda a los tatuajes japoneses clásicos y a la iconografía samurái. Pensada para quienes quieren que su coche destaque incluso parado en el paddock, esta pegatina de vinilo convierte el frontal del vehículo en una auténtica pieza de arte sobre ruedas, con una presencia agresiva y muy ligada a la cultura JDM.

