Una visera de parabrisas con una estética inspirada en el arte tradicional japonés, reinterpretada con un toque moderno y automovilístico. El diseño combina el Monte Fuji, olas clásicas, flores de cerezo y un imponente kaiju que recuerda a las leyendas del cine japonés. El resultado es una composición equilibrada entre cultura nipona y espíritu JDM, perfecta para quienes quieren que su coche destaque con una gráfica elegante, agresiva y llena de personalidad desde el primer vistazo.

